Jon Maurolagoitia, un buen amante de la música, se dedica a la fotografía de conciertos. En su web Ionpositivo.com podemos ver su archivo de conciertos más reciente.

Jon colabora frecuentemente con la revista Mondosonoro, y por la ya amplia colección de fotos que acumula se ve que últimamente ha ido mucho de conciertos.

A mí lo que más me sorprende es que hace las fotos con una Olympus E-1 de 5 megapixels y 7 años a sus espaldas. ¿Quien hace las fotos, la cámara o el fotógrafo? Está claro que quien sabe sabe.

Y yo sin saberlo, además toca la batería en el grupo Those Radios. Acabo de enterarme.

Añadido: Os dejo parte de un correo que Jon me ha enviado, en el que nos deja aspectos a tener en cuenta para la fotografía de conciertos.

“Empecé en esto de la mano de la revista Mondosonoro con la que sigo colaborando actualmente y parte del trabajo que he realizado está disponible en la web. La fotografía de conciertos me ha permitido poder disfrutar de dos de mis grandes pasiones al mismo tiempo lo cual es perfecto. También me ha permitido ver y escuchar los conciertos desde otro punto de vista: cerca, muy cerca.


Desde el punto de vista creativo, una parte muy importante del resultado reside en lo que sucede encima del escenario. Tanto el propio espectáculo del grupo como el montaje y la iluminación influyen en que puedas obtener una imagen simplemente correcta o capturar un momento especial. Una vez el concierto empieza la labor del fotógrafo es saber anticiparse en todo momento a lo que va a pasar. Los juegos de luces, los movimientos suelen repetirse a lo largo de los temas y en ese momento tienes que estar preparado con el dedo en el disparador.

Desde el punto de vista técnico, este tipo de fotografía tiene unos cuantos aspectos particular que hay que tener en cuenta. El primero y más obvio es que muchas veces, sobre todo en pequeñas salas de conciertos, la cantidad de luz de la que dispones es muy limitada y eso obliga a disparar con un ISO alto y con una óptica con una gran apertura. Cualquiera podría pensar que la solución es fácil: utilizar el flash, como hace cualquier espectador con su cámara de bolsillo. Lamentablemente la mayoría de las veces el flash no esta permitido para los fotógrafos.Los cambios constantes de iluminación y de color no facilitan la labor y hacen que detrás de cada imagen que tomas te espere una sorpresa, a veces agradable y otras no tanto. Hay otros detalles que también influyen en la captura final como por ejemplo la velocidad utilizada.

Como para otras muchas cosas, la web es una gran fuente de información acerca de fotografía de conciertos, en el grupo de Flickr http://www.flickr.com/groups/musicpics/ se pueden ver buenas muestras de ello.”

Written by Jesús Rodríguez