Hace tiempo descubrí la obra de Gregory Colbert “Ashes and snow” (Cenizas y Nieve). Sus imágenes me impactaron. Me sorprendieron por su calidad, su elegancia y sobre todo me sorprendió que era una colección realmente extensa. Es raro ver la mezcla de tanta calidad con tanta cantidad. Aunque por lo que más me sorprendieron fue por su capacidad de comunicar. El mensaje no puede ser otro que serenidad y amor por la naturaleza.

Después de ver la colección dudé de si podría se montaje o si serían imágenes reales.

A mi mente desconfiada le costaba asimilar una cercanía tan grande entre la más salvaje naturaleza y el hombre. Hoy, sin embargo, he descubierto que es real. Aparte del procesado utilizado, los motivos existieron. La unión de los animales y las personas existieron en realidad. Se me han puesto los pelos de punta y se me ha erizado la piel. Después he pensado la envidia que me ha dado este fotógrafo de ser capaz de transmitir sentimientos tan intensos con sus fotos.

Esta colección es el resultado de más de 10 años de viajes y 25 expediciones a lugares como la India, Sri Lanka, Sudáfrica, Egipto y los océanos de las Azores. Dice Colbert: “Vivimos en guetos de las especies. Solía haber una diversidad de especies en los lugares que vivimos, mientras que ahora, tenemos muy poca interacción con otras especies. Cuando somos jóvenes no hay esa sensación de estar aislado de otras especies. Los niños pequeños son capaces de hablar con los animales, y luego se quedan desterrados “.

Os animo a que visitéis su web mientras pensáis “esto no es Photoshop”.

Aquí hay un video que os dejarán sin palabras, o eso espero:

Bravo, Gregory.

Written by Jesús Rodríguez